
Para cuando quieras conversar
Los silencios son astillas de misterios
que se incrustan en las nubes del pensamiento.
¡No temas encontrarás la forma!
Cuando las bocas se secan
crece la maleza alimentada por la saliva
No intentes mirarme
pues tus ojos carecen de vida
sulpúran la tristeza rancia
dilapidada con los años
llora los crótalos que se
alimentan de tu espíritu
saquéalos de tu piel envenenada
la tristeza te enganchará
pues no tienes de otra
entonces…
recordarás las flores de abril
envenenadas por el rencor de las almas rotas
carecerás de recuerdos
las garras del demonio te arrebataron los sueños.
Cantidades monumentales de descorazonados
te rodearan.
Apabullado por el paisaje correrás,
las venas de tus pies cual ventosas
se fundirán en el asfalto
y sabrás que te hace falta soñar.
Intentarás conversar …
Y nadie… nadie estará para departir con vos.
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